Las Grandes Fiestas Gastronómicas de Oviedo no dejan indiferente a nadie. No en vano, la ciudad cuenta con una hostelería de reconocida fama nacional e internacional. Así lo atestiguan las estadísticas: la gastronomía local se sitúa en segunda posición entre los 5 puntos que el turista destaca de la ciudad. Que son: la belleza de los monumentos, la hospitalidad de sus gentes, la limpieza de las calles y la calidad del comercio.

A la variada, suculenta y reconocida gastronomía asturiana, a la que Oviedo representa como capital de la región, suma la ciudad una peculiar cocina propia que pretende satisfacer a los comensales más exigentes y exquisitos.

El ovetense gusta del comer tranquilo, paciente, sosegado, bien regado y en grata compañía. De esta manera, las Grandes Fiestas Gastronómicas de Oviedo ofrecen menús donde el principal cubierto es la cuchara. Que los productos a canonizar con el tenedor sean autóctonos. Y que el postre endulce las pituitarias para dejar paso a la sobremesa. Que debe ser tranquila también paciente, sosegada, bien regada y en grata compañía. En definitiva, menús que inviten a la convivencia, a la participación, al diálogo, a la sobremesa.

 

Del cachopo a los menús de cuchara

 

No es de extrañar, con estos antecedentes, que naciese en Oviedo un plato que ahora hace furor no solo en toda Asturias, sino en buena parte de la geografía nacional. Sobre todo entre los más jóvenes. Nos referimos al cachopo, esas piezas de carne que atesoran en su interior su relleno de queso y jamón (el clásico), aunque la creatividad de cada cocinero ofrece nuevas y sorprendentes variedades de relleno.

El cachopo parece creado para la convivencia, la participación, la camaradería y el diálogo, pues el tamaño de las raciones invita a compartirse. Para que el encuentro sea convivido con mayor afinidad, la mejor elección es regarlo con fresca sidra autóctona. Pues la sidra se bebe en compañía, nunca en solitario. Cachopo a repartir y sidra a compartir. Qué mejor manera de comer que disfrutando de los amigos.

Siendo la gastronomía uno de los grandes placeres para los ovetenses (junto a la música, la literatura y el deporte), no faltan a lo largo del año numerosas Fiestas Gastronómicas. Unas, organizadas en pueblos del concejo. Otras, en barrios de la ciudad. Sin olvidar las que existen en determinadas ‘rutas’ hosteleras específicas diseminadas por el caso urbano. Y luego están las ofertas gastronómicas que se ofrecen en las numerosas fiestas que se organizan a lo largo del año en todo Oviedo.

Pero de la gran cantidad de Jornadas que la inquieta hostelería local organiza, destacan las Grandes Fiestas Gastronómicas de Oviedo por excelencia para compartir mesa y mantel: Antroxu, Menú de la Ascensión y el Desarme, las tres organizadas por la patronal de hostelería OTEA, en colaboración con el Ayuntamiento de Oviedo.

 

fiestas gastronómicas de Oviedo-antroxu

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Grandes Fiestas gastronómicas de Oviedo:

El ANTROXU

La primera gran cita gastronómica del año se celebra en pleno invierno: es la Fiesta del Antroxu (en asturiano, Carnaval). Nació como tal en 1981, de la mano de un gran innovador en la cocina, Luis Gil Lux, de Casa Fermín. El cocinero decidió ofrecer en su local un plato que reunía las variedades del pote que en Asturias se come los tres días anteriores a la cuaresma. Cuatro elementos de la tierra: nabos, berzas, patata y repollo. Y el resto, productos derivados del gochu (así se llama al cerdo en el Principado). Es decir, chorizo, morcilla, lacón, tocino, orejas, rabo, morro y costillas. Productos que después y durante cuarenta días estaban prohibidos para los cristianos.

Al año siguiente la activa Asociación de Hostelería de Oviedo decidió organizar la Fiesta Gastronómica del Antroxu, y tomando como referencia el menú de Luis Gil, unificó criterios para generalizar un primer plato a base de pote asturiano. Plato que se diferencia de la tradicional fabada por el tipo de alubia a utilizar y por añadir patatas y berzas al cocido.

Detrás, se puede optar por un picadillo de gochu o un plato de de adobu (lomo sazonado), ambos con sus patatas fritas (o incluso de callos asturianos; antiguamente éste era el último día de la temporada).

Finalmente, el postre lo constituye una muestra de la dulcería típica asturiana: frixuelos, arroz con leche y casadielles.

 

fiestas gastronómicas de oviedo-menú de la ascensión

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Grandes Fiestas gastronómicas de Oviedo:

Menú de LA ASCENSIÓN

 

El menú de la Ascensión, el plato de la primavera, se convocó por vez primera en el año 1992 por iniciativa del que fuera alcalde, Gabino de Lorenzo. Se pretendía añadir un nutritivo y sabroso ingrediente a la celebración de la Feria de Ganado y del Campo Asturiano. Fiesta declarada de Interés Turístico Regional y cita local indispensable durante siglos coincidiendo con la festividad de La Ascensión.

La petición cuajó entre los profesionales de la hostelería ovetense, quienes dieron en la diana con el acertado menú propuesto:

De primer plato, menestra con lo mejor que aporta en esa época el campo asturiano. Patatas, arbeyos, zanahorias, fréjoles y fabas de mayo como ingredientes principales. En algunos casos, con añadidos foráneos y extemporáneos: alcachofas y coles de Bruselas.

Y unas piezas menudas de carne de ternera (o pollo, o mejor de ambas) y tacos de jamón, todo ello adornado con huevo duro y espárragos.

De segundo plato, carne: el chamón, morcillo o jarrete de las patas de la ternera. Carne gobernada, es decir, cocinada a fuego lento, “gobernada” durante largo tiempo para que los trozos jugosos de la carne y la cebolla queden blandos y en su punto. La carne se acompaña de patatines, arbeyos (arvejo o guisante) y pimientos morrones.

Y para endulzar la comida, de postre una tarta de queso con cerezas (ganadería y agricultura unidas) para recordar el refrán popular que canta: “Por la Ascensión, cerezas en Oviedo y trigo en León”.

 

Martes del Bollu

 

Aunque no sea una fiesta estrictamente gastronómica, hay que destacar que después de La Ascensión Oviedo celebra por Pentecostés el Martes de Campo o Martes del Bollu. Se trata de una de las dos fiestas localesl no laborables que goza Oviedo. Esta celebración se remonta al año 1232, momento en que se funda la Cofradía de La Balesquida que desde entonces viene organizándola.

Consiste, esencialmente, en acudir al campo de San Francisco (hoy día a los parques públicos urbanos y pueblos del concejo) para degustar en familia o en compañía de amigos, del Bollu Preñau. Un bollo de pan de trigo o de maíz relleno de chorizo cocido, aunque también se puede meter chorizo y panceta. Con el bollu se recibe una botella de vino, (tradicionalmente, blanco procedente de Castilla. Aunque hoy también se combina con vino tinto.

 

fiestas gastronómicas de oviedo-el desarme

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Grandes Fiestas gastronómicas de Oviedo:

Y el DESARME otoñal

 

Completa la terna de las Grandes Fiestas Gastronómicas de Oviedo el Desarme. El menú del otoño, la cita gastronómica ovetense declarada Fiesta de Interés Turístico Regional por iniciativa de la Cofradía del Desarme, entidad dedicada a divulgar y fomentar su menú.

Si para los dos anteriores menús hemos precisado el año de origen, del Desarme es necesario constatar que hablamos de una de las citas gastronómicas más antiguas de España. Pues sus orígenes se remontan a 1836. Y sin duda alguna la más representativa de la rica y variada cocina hispana, pues hoy día aúna tres de los platos más suculentos de su larga y dilatada carta:

De primero, un cocido caliente de cuchara, en este caso el llamado de vigilia, conectando directamente con la milenaria cultura católica: garbanzos con bacalao y espinacas. Tierra y mar, que simbolizan la idiosincrasia de Asturias, unidos en la mesa: .

De segundo, unos olorosos callos al estilo Oviedo o la asturiana. Antaño, cuando no existía métodos de conservación, el Desarme iniciaba la temporada de callos. Cuya conclusión coincidía con el Antroxu. Con ellos se rinde homenaje al cerdo, animal que ha nutrido siempre la despensa española.

Y de postre, un dulce y aromático arroz con leche. Plato que sintetiza la armoniosa y paciente labor de las guisanderas caseras patrias para fundir como solo ellas saben el arroz, la leche de vaca y el azúcar.

Destacar, finalmente,uno de los actos que integran la Fiesta del Desarme. Una vistosa recreación de las batallas carlistas que sacudieron Oviedo en 1836. Esta representación está organizada por la Sociedad Ovetense de Festejos (S.O.F.). Entidad de la que depende nuestro Día de América en Asturias, Fiesta de Interés Turístico Nacional.