Un monumento al emigrante. La idea de agasajar la figura del emigrante nació en 1949. Entonces, el Pleno del Ayuntamiento de Oviedo aprobó erigir un monumento en la plaza de América. En su base debía rezar: “En exaltación al emigrante asturiano que tanto ha contribuido al desenvolvimiento político, económico y social en tierras de Hispanoamérica”.

Para hacer realidad tal acuerdo, el Ayuntamiento debió dirigirse al Ministerio de Obras Públicas. No en vano, el hoy céntrico espacio entonces formaba parte de la carretera nacional a Galicia (N-634). Así que era necesaria autorización para emplazar en la plaza “un artístico y simbólico monumento a la labor del emigrante asturiano”.

Al mismo tiempo, se creó una Junta Pro-Homenaje al Emigrante, cuyo objetivo fue buscar los apoyo económicos necesarios para sacar adelante el proyecto. Su primera medida, editar una revista coincidiendo con la celebración del primer desfile del Día de América en Asturias, en septiembre de 1950. Con el dinero recaudado se pretendía costear el monumento.

 

La Gabinona

 

Lo del monumento pronto cayó en el olvido y a lo largo de las siguientes décadas se recuperó la idea sin demasiado éxito: en 1981 el Pleno aprobó construir en la rotonda de la plaza de América una fuente ornamenta.

Dos años más tarde, con el cambio de gobierno y de su orientación programática, se colocó en el mes de septiembre una placa en “el lugar destinado para el monumento a Cristóbal Colón en el V Centenario del descubrimiento de América”. El monumento debía inaugurarse coincidiendo con la celebración del Día de América en Asturias.

Finalmente, en septiembre de 1992, un mes antes de conmemorarse la efemérides de la llegada de los barcos del Reino de España a tierras americanas en el siglo XV, se inauguró una fuente monumental en el centro de la plaza de América.

El surtidor, de grandes dimensiones y colorido, gozó de la acogida de los ovetenses desde su puesta en funcionamiento. La plaza enseguida fue llamada, popular y cariñosamente, con el sobrenombre de la ‘Gabinona’. Con tal apelativo se seguía la tradición muy ovetense de bautizar aquellos lugares que dieron lugar a la polémica o a la expectación con nombres más que representativos. En definitiva, el mote se hace referencia al nombre del alcalde que la levantó e inauguró; y, al mismo tiempo, a la tendencia que tenía el regidor a las grandes obras, tanto de tamaño como de presupuesto.

Desde entonces, el itinerario del desfile del Día de América en Asturias se varió para que transcurriera por la plaza de América, rodeando la gran fuente monumental.